Para rendir al máximo en nuestras expediciones y garantizar la seguridad física, debemos mantener la temperatura corporal central en un rango de confort estricto: entre 36,8 y 37,5º C. Como instructores y guías de montaña, insistimos de forma recurrente en que esta mínima diferencia de apenas 0,7º C representa la delgada línea roja que separa el bienestar del malestar térmico o la hipotermia.
La Termorregulación y el Sistema de Capas
Cuando la temperatura de nuestro organismo se eleva por encima de este rango debido al esfuerzo físico excesivo, el cuerpo activa los mecanismos de sudoración para enfriarse, lo que conlleva una peligrosa pérdida de energía y deshidratación. Por el contrario, si la temperatura desciende, el cuerpo recurre a la contracción muscular involuntaria (temblores) para generar calor metabólico, agotando rápidamente nuestras reservas de glucógeno.
Para evitar este desequilibrio sin sobrecargar el peso que transportamos, la solución técnica universalmente aceptada es el sistema de capas:
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1ª Capa (Contacto o Segunda Piel): Su misión fundamental es evacuar el sudor y la humedad lejos de la epidermis para evitar el enfriamiento por evaporación, reteniendo al mismo tiempo una fina película de calor.
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Materiales recomendados: Fibras sintéticas como poliéster, Lycra, Thermastat o Coolmax. Evita por completo el algodón, ya que este tejido absorbe y retiene la humedad, convirtiéndose en una trampa fría.
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2ª Capa (Capa Térmica o Aislante): Su objetivo principal es retener el aire caliente generado por el cuerpo al tiempo que permite la correcta transpiración hacia el exterior.
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Materiales recomendados: Forros polares de gramaje medio o alto (Polartec 200/300), fibra hueca sintética (Primaloft) o pluma natural (ideal para ambientes secos y muy fríos).
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3ª Capa (Capa de Protección o Externa): Actúa como un escudo contra los elementos externos, aislando del viento (efecto windstopper) y de la humedad exterior, manteniendo la transpirabilidad.
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Materiales recomendados: Membranas técnicas avanzadas como Gore-Tex, Power-Tex o Triple Point. Para asegurar que tu 3ª capa sea verdaderamente eficaz bajo aguaceros intensos, verifica que cuente con costuras termoselladas y tratamientos hidrófugos de larga duración (DWR).
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